Más de 1.200 empresas granadinas vinculadas a la economía azul generan casi 3.000 empleos en la provincia


Fernández-Pacheco destaca en la clausura de una jornada del  periódico IDEAL celebrada en el Puerto de Motril la importancia de  impulsar las energías renovables en las instalaciones portuarias 

Más de 1.200 empresas de la provincia de Granada se dedican a la economía azul y  generan casi 3.000 puestos de trabajo en el territorio, según el mapeo que ha realizado  la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul en el marco de la  elaboración de la Primera Estrategia de Economía Azul Sostenible (EA2). 

Así lo ha indicado el consejero Ramón Fernández-Pacheco durante su participación en  la Jornada sobre Economía Azul Sostenible en la Costa de Granada ‘Un mar de  oportunidades’, celebrada en el Puerto de Motril y organizada por el diario IDEAL, en  colaboración con la Autoridad Portuaria de Motril y el Aula del Mar de la Universidad de  Granada (UGR). 

Tras destacar que “el mar es riqueza, es puestos de trabajo, es progreso y es futuro”, el  consejero de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul ha defendido que la  provincia de Granada “no puede vivir de espaldas a su costa. Tiene potencialidades que  la convierten en un área estratégica para el desarrollo de la economía azul sostenible”. 

Según ha explicado, este territorio cuenta con una gran biodiversidad de especies  marinas y ecosistemas costeros; importantes recursos pesqueros; playas que son un  gran atractivo turístico; y un gran potencial para el desarrollo de energías renovables  marinas que pueden contribuir a la reducción de emisiones de carbono. 

Los puertos, “grandes aliados” 

Para Fernández-Pacheco, los puertos son “grandes aliados” para desarrollar la  economía azul andaluza. “Las políticas que se lleven a cabo en las instalaciones  portuarias serán clave para que podamos ser más competitivos, podamos converger  con otros grandes países a nivel internacional y podamos ser punta de lanza en  economía azul sostenible”. 

Para ello, las instalaciones portuarias deben impulsar las energías renovables y sumar nuevas tecnologías que las conviertan en espacios más verdes y resilientes al cambio  climático; apostar por la digitalización y por servicios cada vez más modernos; promover la integración real de los puertos en las ciudades e incorporar la circularidad en la  gestión de los residuos en los puertos. 

El mar, fundamental en la lucha contra el cambio climático 

El consejero ha subrayado, por otra parte, la necesidad de avanzar en el conocimiento  para poder averiguar qué está pasando en el mar. “En un contexto de cambio climático  como en el que nos encontramos, es esencial saber cómo afecta este fenómeno a la  biodiversidad marina y la pesca, o cómo puede afectar a las infraestructuras portuarias  y navales o al turismo azul”, ha sostenido.  

El mar desempeña un papel fundamental en la lucha contra este fenómeno al actuar  como sumidero de carbono, regular el clima, proteger las costas y almacenar calor. La  protección y conservación de los ecosistemas marinos es clave en esta labor.  

Para Fernández-Pacheco, Andalucía no puede perder la oportunidad de alinearse con  esas políticas que, fomentando la economía azul pretenden alcanzar la neutralidad  climática y la contaminación cero, mediante el desarrollo, por ejemplo, de la  descarbonización del transporte marítimo o la ecologización de los puertos.  

Descarbonización del transporte marítimo 

Así, ha abogado Fernández-Pacheco por aprovechar la posición estratégica de  Andalucía en rutas marítimas a nivel mundial, y en especial su posición estratégica en  relación con el norte de África, priorizando el transporte con baja huella de carbono e  impulsar estrategias con otras zonas del Mediterráneo para mejorar la competitividad  frente a países terceros y otros puertos nacionales. 

También se ha referido a la importancia de la colaboración público-privada para impulsar  la economía azul sostenible. “Trabajar de manera conjunta permite coordinar esfuerzos,  fomentar la inversión económica y aprovechar los conocimientos y capacidades de  ambas partes para impulsar iniciativas innovadoras y sostenibles”.


Sobre el autor