Los socialistas denuncian la falta total y absoluta de políticas de inserción laboral para el colectivo o protocolos de actuación policial en caso de agresiones o delitos de odio
Cada 28 de junio se celebra el Día Nacional del Orgullo LGTBI+, aunque en Almuñécar esta celebración se ciñe a un mero gesto cosmético de escaso apoyo y compromiso: el alumbrado del Ayuntamiento con los colores de la bandera arcoiris. Desde que los populares llegaron al poder en el municipio sexitano, en 2011, el PSOE lamenta que “nunca se haya celebrado un acto de reparación ni tampoco se hayan aprobado medida alguna en favor del colectivo LGTBI+. Claramente no basta con iluminar el consistorio”.
“A pesar de que estamos en 2024 todavía hay delitos de odio y hay un aumento de las agresiones homófobas y tránsfobas. Es fundamental que la policía local esté formada en este tipo de delitos para tener protocolos y saber cómo actuar” sostienen desde el PSOE. También le exigen al PP que diseñe un plan de inserción laboral para “este colectivo que a menudo sufren la discriminación y el rechazo a la hora de conseguir un puesto de trabajo”.
En opinión del PSOE, “es lo mínimo que puede ofrecer un Ayuntamiento a un colectivo que necesita un claro apoyo institucional en defensa de todos sus derechos”. Además, preguntan al Alcalde y a los concejales del Partido
Popular “de qué lado están y sobre todo de qué lado quieren estar en el futuro: si del lado de los ultras y los que niegan la violencia homófoba o del lado de los que apoyan la extensión de derechos y la igualdad para el colectivo LGTBI+”.
Por último, recuerdan que gracias a los diferentes gobiernos socialistas se han dado pasos de gigante en la legislación LGTBI+ convirtiendo a España en un referente mundial en la igualdad de derechos, como la ley del matrimonio igualitario, la ley trans o el reciente plan específico del Ministerio de Trabajo. “Hasta la patronal ha aprobado el Plan de Igualdad LGTBI para empresas del actual gobierno y aquí en cambio encontramos silencio y miradas hacia el otro lado por parte de los que se denominan defensores de la libertad. Encienden las luces una vez al año y se olvidan hasta el año siguiente”.
